Un tercio de la producción mundial de alimentos acaba en la basura cada año, esto significa 1.300 millones de toneladas. Más que suficiente para alimentar a los 870 millones de personas que pasan hambre cada día. Solo en los países ricos, por ejemplo, se tira tanta comida como la correspondiente al total de la producción neta de alimentos del África subsahariana, según la FAO.

Es un exceso en una época en la que casi mil millones de personas pasan hambre, y representa una pérdida de mano de obra, agua, energía, tierra y otros insumos utilizados en la producción de esos alimentos.

Alarmada por esta cifra la artista y activista Stephanie Senge diseñó un mándala gigante compuesto por alimentos para llamar la atención acerca de esta problemática.
El mándala de casi 6 metros diámetro fue instalado en el marco del Festival Drap-Art en octubre de 2016 en Market Square, Pittsburgh y diciembre 2011 en Plaza de los Ángeles de Barcelona.

Los productos se regalaron al finalizar el día a los transeúntes.

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Vídeo realizado por el Goethe-Institut en Plaça dels Àngels, Barcelona.